La educación en Roma 6 agosto, 2016 kzcanada One comment

La educación en Roma III

Los escritores eran más o menos libres para decir lo que quisieran. Las Doce Tablas prohibían la difamación y Augusto, pese a no prestar mucha atención a las sátiras dirigidas personalmente contra él, había convertido en delito criminal el firmarlas.

Pero en cambio había presión social. El senado en particular estaba muy unido y Simon Prince nos cuenta que cuando Ovidio fue enviado al exilio en el mar Negro por escribir sobre las costumbres sexuales de la nieta del emperador, se sintió «tratado injustamente», pues otros, de posición más elevada en la escala social, habían cometido la misma falta y no habían sido perseguidos por ello.”

La escritura era fundamentalmente una actividad urbana y los valores «urbanos eran muy apreciados en Roma. Al mismo tiempo, los romanos se consideraban a si mismos un pueblo activo, que luchaba, administraba y hacía cosas.

Esto nos devuelve a la noción de utilitas, la doctrina de la utilidad, que la mente romana siempre opone a voluptas, el placer. Y por tanto la lectura era una actividad útil únicamente en la medida en que conducía a la escritura, «y en especial a la de obras que fueran moralmente útiles».

Desde este punto de vista, la poesía representaba un problema. Todos concedían que la mayoría de ella era muy hermosa, sobre todo la antigua poesía griega. Pero al mismo tiempo, era innegable que una gran cantidad era la. Horacio se vio obligado a defender ambas opciones: «Los poetas quieren ser de utilidad o placer, o decir cosas que a un tiempo sean placenteras y útiles para la vida poeta que mezcla lo útil y lo placentero (dulce) es aclamado por todos, pues deleita y aconseja al lector al mismo tiempo».”
En cualquier caso, los romanos pensaban, como los griegos antes que ellos que los poetas eran especiales en algún sentido, por lo que se los llamaba profetas también.

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